Icono del sitio José Luis Serrano

Entre tendencias y empresas con alma.

A la hora que escribo este post estamos a punto de cruzar el umbral del dia 23 de enero. De hecho, acabamos de hacerlo en estos momentos. La red social twiter indica que la tendencia número 1 es la caída en las redes de Andorra Telecom. ¿Pero por qué esta incidencia en un ámbito geográfico tan diminuto es tendencia? La respuesta es que han dejado sin linea a los youtubers que han decidido trasladar su chiringuito en aquel país y así evitar tener que contribuir con España. No opinaré al respecto porque creo que no merece la pena pero lo que sí he hecho ha sido darme una vuelta por los canales de estas estrellas del ámbito mediático para conocer el contenido de su trabajo. Es llamativo el poder de convocatoria de estos jóvenes. Llamativo y en algunos casos preocupante. Pero un dato cierto es que estos gamers se han convertido en una industria que factura cifras desorbitadas y con gran poder de prescripción e influencia.

La noticia número 1 vuelve a ser el conflicto en Ucrania, aunque esta vez es para anunciar los esfuerzos diplomáticos que EEUU y Rusia realizan para evitar una temida guerra. Esperemos que lo que invada aquel territorio no sea otra cosa que la cordura. Y una noticia sorprendente ocupa la segunda posición como noticia más leída. Un barrio de ricos de Atlanta se propone su independencia para evitar la delincuencia creando un cuerpo policial eficaz. Hemos pasado de la globalización sin fronteras al independentismo por barrios. Creo que las elecciones presidenciales será entre todos los presidentes de las comunidades.

Así están las cosas en el mundo un 22 de enero (ya 23). Pero además de estas cosas tan importantes, luego están las de cada uno. La tuya, que es la que mas te preocupa, y la de tantos y tantos que navegamos sorteando como podemos los problemas de cada día y que, con mayor o menor éxito, conseguimos relativizar para poder disfrutar de la vida.

Esa es la gran aventura, obtener cada día un aprendizaje, una conversación sincera, socarrona si quieres, pero honesta. Hoy hemos visitado una bodega. Podría estar escribiendo sobre este negocio años enteros. No se si he dicho en alguna ocasión que la novela en cuya escritura ahora estoy inmerso tiene como escenario una explotación vinícola. A lo largo de las últimas décadas se han creado numerosas empresas bodegueras en las que incipientes fortunas invirtieron grandes capitales. Sin embargo, el tamiz del tiempo criba y finalmente perduran las que tienen alma. El vino es un producto milenario y ha salpicado las páginas de la historia desde sus inicios y lo seguirá haciendo porque recoge la cultura que rezuma de una tierra.

En la bodega «Mas que vinos» de Dosbarrios decidieron hace mucho tiempo continuar elaborando un vino que estuvo a punto de perderse. Aguantaron la inercia del tiempo y consiguieron rescatar frutos a punto de extinguirse saliéndose del canon. Hoy son conscientes de que han conseguido hacer hablar a sus tierras a través de los caldos de cada una de sus parcelas. A todas ellas les han sabido extraer las mejores de sus cualidades, esas que hoy hemos tenido la oportunidad de catar en sus instalaciones. May y Gonzalo no solo nos han mostrado el resultado de su trabajo sino también una manera muy coherente y meritoria de entender la vida. Ese valor añadido es lo que esconde en propio nombre de su bodega: «Algo más que vinos».

Y muy al hilo de esta temática empresarial, la parte del video que dejo por aquí hoy de la presentación de «LA CUARTA SEMILLA» es precisamente esa que hace referencia al mundo de la empresa. La familia protagonista de la novela regenta una empresa oleícola, nacida de manera muy peculiar y continuada por su tercera generación de otra manera tan original como sorprendente. Ambas muy acordes a los tiempos de cada generación. No me cansaré de dar las gracias a mis acompañantes y a «Memoria Viva Films«, otra empresa con alma. Espero que no os canséis nunca de estas lineas y gracias a todos los que con vuestras aportaciones hacéis crecer cada día esta semilla.

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