Icono del sitio José Luis Serrano

Dalton Trumbo y el Quijote

¿Qué tienen en común estos personajes? Me gustan las causas perdidas. Cuando se presenta una oportunidad de hacer valer uno de esos principios que suelen regir la vida de cualquiera, siento cierto placer. No hay más que dejarse llevar, porque lo que hay que hacer se siente. Pero siento aun más placer cuando alguien ofrece alguna resistencia, porque en el desempeño de ese esfuerzo dirigido a combatirla percibo una especie de carga repentina de baterías con una energía especial.

Pero hay algo todavía más placentero: la seguridad de poseer un recurso, un arma, un «as» en la manga frente a quien ofrece resistencia. Y no es otra que la firme convicción de que llegaré hasta el final. Surge una especie de sentimiento «kamikaze» y eso que tanto miedo da en ocasiones como es la sensación de peligro por estar cerca de un riesgo extremo, se convierte en una de esas atracciones de los parques lúdicos donde los visitantes ríen a carcajadas y chillan mientras su «pulpo» mecánico agita sus tentáculos entre las nubes.

Es dulce permanecer en la vía del tren de la extinción cuando tienes la certeza de que conduce a la gloria. Sabe uno que ese vagón te dirige al lugar del que eres originario.

Esto tiene la defensa de una causa de las que se entienden como nobles. Esas en que se inmiscuía constantemente nuestro «Quijote» y de las que sale tan mal parado una y otra vez, pero en absoluto arrepentido de su locura. Y de sus andanzas trasciende una sabiduría de la que ir aprendiendo. La conjunción de un inocente y «barrigón» escudero con anhelos materialistas, representado por un hombre con un centro de gravedad muy próximo a la tierra, con un iluso y utópico personaje cuyo centro de gravedad se encuentra mucho más próximo a las nubes, es tan enriquecedor y didáctico que no es de extrañar que haya pasado a la historia, porque creo que no deja de representar una realidad atemporal.

Hace escasos días tuve la oportunidad de ver la película «Trumbo, la lista negra de Hollywood«. Dalton Trumbo fue una de esas personas que gozó de esa oportunidad de dejarse llevar por una de las causas que entendió como nobles. Fue uno de esos afortunados que se encontraron en el camino con de esa vía de acceso directo a la gloria de su lugar de origen. Fue un novelista, guionista y director de cine en el Hollywood de los años 40, justo en el momento idóneo para defender su ideal.

La película es de las que «me ponen» por eso mismo, porque el personaje llena de motivación la hora y media de duración. Casi un siglo más tarde, es fácil pensar que lo lógico es actuar como él lo hizo. Pero en el fragor de la batalla diaria son excepcionales las ocasiones en las que cualquiera mantiene su integridad y decide dar un paso en la dirección que sitúa a la persona y a su familia en una situación de peligro de marginación.

Tiene un mérito adicional el hecho de que (sin hacer spoiler —que yo en esto tengo verdaderas limitaciones—) decidiera no convertir su lucha particular en una lucha política sin más, sino que mantuviera su esencia y no abandonara su gran talento, el de escribir, aunque fuera con pseudónimo. Y lo es más, y cada día más excepcional, el que liderara un grupo de personas sin delatarlas en ningún momento a pesar de sufrir grandes encerronas y amenazas, y ocuparse en organizar una dinámica para que pudieran seguir trabajando y dando de comer a los suyos en momentos en los que el «macartismo» le hizo el vacío y el «comité de actividades antiestadounidenses» les excluyeran de cualquier posibilidad de trabajo.

Sin entrar en opiniones políticas, por Dios qué chabacanería, creo que esta es una película para no perderse por varias razones. Una de ellas es por conocer una parte de la historia de un gran país como EEUU, de la historia también de una cultura que marcó el devenir de la evolución del mundo occidental, de una vida que no deja de ser un patrón de la humanidad que se repite desde sus orígenes y que conforma un genero literario como la épica. Y en particular, por cómo Dalton Trumbo supo mantener su ingenio, creatividad y capacidad productiva a pesar de las amenazas y peligros ante los que se enfrentó.

En fin, que gracias. Os dejo con el trailer de la película y os animo a que la disfrutéis.

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