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Perfil de un emprendedor.

 

 

El post de hoy pretende conocer en profundidad un tipo de emprendedor, a través de una entrevista en la que se trata de provocar unas respuestas que den a conocer su perfil sociológico, sus motivaciones y parte de su trayectoria.

Conozco personalmente al emprendedor entrevistado, lo que me ha facilitado la labor y me ha permitido obtener la información deseada. Su identidad no se desvela en la entrevista aunque el entrevistado no me ha sugerido nada a este respecto. Reconozco que se me han quedado cosas en el tintero que no he sido capaz de que trasciendan, pero la intención aquí es conocer algunas de las facetas de un emprendedor, su carácter, sus rutinas y la mentalidad que les gobierna.

El emprendedor entrevistado no es el arquetipo de empresario exitoso que se nos ha vendido durante tantos años, que había forjado su empresa de manera autoritaria y trazando una trayectoria regular y ascendente sin demasiados altibajos. Es todo lo contrario; se trata ante todo de una persona, muy condicionada por su situación personal y familiar, comprometido con su entorno más cercano y que ha sido capaz de navegar ante todo tipo de marejadas donde quizás ha abundado más las tempestades que la calma y el viento a favor. Hablando con él se da cuenta uno que su aprendizaje ha consistido básicamente en asumir pocos principios pero grabados «a fuego y sangre», constituyendo su sistema de creencias sobre los que sustenta su conducta y su modelo empresarial actual.

En este tipo de personas acostumbradas a navegar a ritmos elevados tienen una sabiduría muy práctica y son poco dados a florituras estériles. Han aprendido como conseguir los recursos de la empresa contemporánea y a utilizarlos de manera eficiente sin que nadie les haya enseñado.

En fin, tras la lectura de la entrevista, que cada uno saque sus conclusiones. Para mí, ha sido muy interesante plasmar el carácter y perfil de un emprendedor a través de una entrevista escritura, aunque creo que lo ideal sería una entrevista grabada en video y jugando con el zoom en cada respuesta. Sería muy interesante calibrar los silencios, los movimientos de los ojos y de las manos, ya que estos son los que más dicen de las personas.

Solo decir que agradezco enormemente al entrevistado su voluntad de contestar desde la honestidad y sinceridad. Espero que sirva a los lectores como modelo de lo que se van a encontrar en el mundo del emprendimiento: personalidades luchadoras, creativas, valientes y sufridoras. Y esto último se aprecia poco, pero me consta que subyace de manera clara.

No he querido modificar nada de las respuestas, porque creo que todo habla. Os dejo con la entrevista y espero que la disfrutéis.

 

ENTREVISTA:

Mi trayectoria empresarial está dividida en 2 grandes etapas:

Una primera etapa donde después de terminar mis estudios de Ingeniería T. Industrial entré a trabajar en la empresa de mi padre. Entonces tenía 8 empleados y mi padre nueve. Las circunstancias del mercado y el apoyo de mi padre (aunque enseguida se jubiló y se apartó del negocio) permitieron que pudiéramos crecer para convertirnos en no más de 10 años en una de las principales empresas de construcción industrial de la zona centro.

Mi segunda etapa comienza hace aprox. 5 años cuando después de poner en liquidación nuestro grupo de empresas de construcción industrial, decidimos mi hermano y yo dejar el Sector e iniciar una nueva andadura en un sector diferente donde pudiéramos recuperar la ilusión perdida durante esta dura Crisis.

Ya desde la Universidad, mis miras eran siempre estudiar las materias viendo su aplicación práctica en un negocio. Mis compañeros sólo hablaban de curriculum, curriculum y curriculum … todo rondaba en torno a esa palabra. Yo no lo entendía. ¿Estudiar para trabajar para otro?: no llegaba a comprenderlo… Siempre he valorado el emprendimiento personal como una forma de tener “libertad” (mi palabra preferida) para poner en marcha lo que quieras sin depender de la decisión de otros.

No soy muy dado a poner “etiquetas” a las cosas, o a los sentimientos. Depende de lo que cada uno entienda por “empresario” o “emprendedor”. Si “empresario” es crear empresa, luchando por que perdure en el tiempo … y “emprendedor” es poner en marcha ideas e iniciativas que se conviertan en empresa, sin que el objetivo sea perdurar en el tiempo, sino crear valor … quizás me considere más “emprendedor”.

En mi etapa antes de la crisis, sí que quizás tuviera más mentalidad de “empresario”. Mi sueño era tener una “gran empresa”, similar a la que tenían los grandes iconos de la construcción: Villar Mir, Florentino Pérez, … Tuve opciones de poder vender la empresa y ni las escuchaba porque solo pensaba en lo contrario: pensar en comprar otras empresas para hacer un grupo más y más grande…

Hoy mi pensamiento ha cambiado. Sigo con ganas de emprender, pero diferencio mucho entre lo que llamo: crear “empresas” o crear “negocios”.

Ahora soy más de crear “negocios”: disfrutar de la “libertad” que te da poner en marcha iniciativas sin depender de otros, pero sin la “presión” que supone mantener algo donde los grandes “números”(empleados, facturaciones, inversiones, …) te hacen depender de la gestión de otras “personas” (directores de rrhh, financieros, controller …).

Siempre trato de aprender de la experiencia que supone cada Proyecto. Es verdad que mi primera etapa empresarial me ha dejado “secuelas” emocionales que sólo el tiempo dirá si han venido para quedarse o se irán borrando poco a poco.

La cautela, los miedos, la desconfianza, … son aspectos que ahora condicionan mis motivaciones emprendedoras.

Quizás la frase que lo define todo es que “antes vivía para trabajar, y ahora trabajo para vivir”. 

 Los valores son los mismos. Al final, un emprendedor mezcla su vida personal y laboral. No hay una línea que defina donde está una cosa u otra. Estas en casa, con la familia, … y estás pensando en los Proyectos que tienes en mano. A la vez, estás estudiando cualquier Proyecto, y estás valorando (al menos en mi caso, y en la actualidad) lo que dicho Proyecto puede condicionar tu vida familiar.

La honestidad, la responsabilidad, el cumplimiento de mi/tu palabra… son valores o aptitudes que marcan cualquiera de mis decisiones vitales o empresariales. 

 Está claro que en el ámbito administrativo. La Administración Pública apoya y encumbra a los emprendedores cuando “no hay más remedio”, cuando les necesita.

Si de verdad hubiera mentalidad de apoyo en la Administración Publica hacia los emprendedores, desde el Colegio, ya no desde la Universidad, se pondrían en marcha iniciativas que fomentaran una cierta aptitud de emprendimiento en los estudiantes.

 Dado que mi actual motivación va enfocada a la creación de “negocios” no muy intensivos en mano de obra, mi principal aportación a la sociedad está en la de plantear alternativas de “ganarse la vida” sin necesidad de depender de otros.

Si hablas con muchos de mis amigos o conocidos, creo que la mayoría de ellos te contarán que en alguna ocasión les he dado ideas o les he empujado a que hagan cosas “por su cuenta”. No concibo el trabajo de otra forma que no sea “emprender”. Me encanta animar a todos a que intenten algo, algún proyecto por pequeño que sea. Probando es donde cada uno va a conocer si ha venido a este mundo para “crear” cosas o para “mantener” las cosas creadas por otro.

 No sé si todos mis proyectos empresariales tienen algo en común. Quizás alguien por fuera lo vea mejor que yo.

Actualmente utilizo 3 premisas de las cuales intento al máximo no salirme, y que son claves para poner en marcha cualquier nuevo proyecto empresarial:

1.- Que no tenga impagados. En mi anterior etapa empresarial, este fue uno de los hechos que más energía me consumió y que a la postre fue uno de los motivos (no el único, claro) que hicieron liquidar nuestro grupo de empresas.

2.- Que no sea intensivo en mano de obra. Volviendo a mi anterior etapa, y habiendo gestionado más de 200 empleos directos, gran parte de ellos de mi entorno: amigos, vecinos de mi localidad, amigos de mis amigos, …; entiende que despedir uno por uno a esta gente, sí que fue el elemento más duro de la liquidación de nuestro anterior grupo empresarial.

Quizás mi forma de ser, me llevó a que cada caso, y cada historia, me lo tomara de una forma muy personal, e hizo que sufriera mucho durante esa etapa.

3.- La principal clave o elemento que debe tener cualquier nuevo proyecto que lleve a la práctica: que me deje tiempo para hacer otras cosas.

Es fundamental que el día a día de tus iniciativas empresariales, no impida poner en marcha otros Proyectos que supongan una oportunidad o que simplemente te motiven.

En lo relativo a mi “Proyecto Personal”, reconozco que no dedico mucho tiempo a ello. La circunstancia de tener un niño de 5 años con Autismo me ha cambiado mucho y quizás me condicione también lo empresarial. Ahora pienso en que puede pasar con mi niño cuando este sea un adulto, y valoro el dejarle un “legado” que le permita tener recursos económicos suficientes para tener una vida feliz, eso sí, ayudado por otras personas. Su minusvalía claramente le va a condiciona a ser dependiente de otros, y por desgracia, según está montado todo, necesitará recursos económico para sustentarlo.

Si me gustaría algún día dedicar más tiempo a mi “Proyecto Personal”, ya que ahora, tal y como reza en mi estado del WhatsApp: vivo el AHORA.

Mi punto de vista es:

 No tengo un proceso mental claramente definido. Quizás lo que si que hago en esta nueva etapa es:

  1. Tener paciencia.
  2. Tener alternativas.
  3. Valorar y cuantificar “lo peor que te puede pasar” si lo que vas a hacer te sale mal. Tener claro cuál es el “tope de pérdida” de cada Proyecto.

Buff, habría que reflexionar bastante para saber la “más importante”, algunas de ellas podrían ser:

Tengo en mi cabeza mucho la frase “estaba triste porque no tenía zapatos, hasta que vi pasar a un hombre que no tenía pies”. 

Viviendo de las rentas … jajaja

En serio, me gustaría verme con un patrimonio suficiente que me permita:

Hoy por hoy, todo esto es un sueño   …

 Creo que en la respuesta anterior queda reflejado.

 Con las dos, lo siento, son dos cosas complementarias 100%. Hay “ideas” que se consolidan como tales porque son una “oportunidad” en el momento en el que se llevan a la práctica.

 Buff, lo siento, no sé, identifícame tú mejor con cada término. Después de esta entrevista me conoces más que yo a mí mismo: jajajajaja. En serio.

No los plasmo en ningún sitio.

El sentimiento es de satisfacción.

No duran mucho y no los celebro. Mis logros se entremezclan: empresariales, personales … por tanto, la satisfacción de uno se ve solapada con la satisfacción o decepción de otro …

Buff, ni idea.

 Ninguna de forma consciente. Quizás todos tenemos nuestra forma aunque tomemos consciencia de ella. No sabría decirte.

 Con estas preguntas tan profundas “no puedo” jajajaja …

La palabra o sensación que más evalúo es la de “LIBERTAD”: no quiero verme atado a nada … o al menos, atarme lo menos posible. Desatarse, al menos en la parte empresarial, es casi siempre cuestión de “dinero”, de ahí es lo del “tope de pérdida”, cuantificar lo que cuesta desatarse y recuperar la “LIBERTAD”.

Pues mucho … y poco a la vez.

En personas en condiciones normales diría: “halé machote”, has venido al mundo con todas las herramientas necesarias para ser tú mismo y para depender de ti… utilízalas como tu creas y “apechuga” con las consecuencias …

Si valoro las condiciones que tiene mi hijo pequeño, con la discapacidad del autismo, pues no pienso de la misma forma, ya que no ha venido al mucho con las herramientas suficientes para depender de él … En estos casos, hay que ayudarles y mucho.

Sobre todo el sentimiento de responsabilidad, por el hecho de que mis decisiones hayan tenido consecuencias en otros.

Esto es otra de las circunstancias que me hacen retenerme a la hora de entrar en Proyectos con otros “socios”. Aún no tengo un perfil “financiero” para invertir en Proyectos gestionados por terceras personas y cuyo beneficio me repercuta vía dividendos únicamente.

Actualmente en todo lo que me meto, me implico al máximo, al menos hasta tenerlo lanzado, y asumo la responsabilidad de lo bueno o lo malo que ocurra. Si es malo, y hay socios (familiares o externos) me siento mal no, fatal!!!.

En el futuro esta situación la tendré que revertir seguramente y llegará el momento en el que invierta en Proyectos gestionados por otros. Tiempo al tiempo …

 Creo que no soy un emprendedor muy al uso en este sentido.

Conozco muchos empresarios/emprendedores que basan su vida en las relaciones personales, siempre con “intenciones” empresariales. Comen con unos, cenan con otros, se van de copas “y de lo que surja” con otros, … pero siempre con el punto de vista en el “negocio”.

En mi caso no es así, me da “horror” comer, cenar, en general, relacionarme con gente por el “interés empresarial”.

Soy muy familiar, tengo tres hijos, con uno de ellos que vale por 4 o 5, y eso hace que mis prioridades vitales giren en torno a ellos.

Me encanta comer, o salir con gente por otras razones. Me encanta hablar de empresa, eso si, de proyectos, de ideas, pero no con la mira puesta en hacerlos yo, si no, mas bien en ayudarles a hacerlos. ¿Quizás sea vocación de Coach o Mentor … jajajajaja ….?.

Me encanta hablar de deporte, de viajes, … 

 Cubrir mi inquietud, mi satisfacción por llevar algo a cabo que hace tiempo quizás me parecía mentira y ahora lo puedo ver hecho realidad.

Siempre digo que hay los emprendedores tenemos un “hormigueo en el estómago” que nos hace no quedarnos quietos …

 No soy muy dado al riesgo extremo.

Me gusta cuidarme físicamente y a eso me ayuda el running.

Tú me has oído hablar que correr me da “horror”, que no me ha conseguido “enganchar”, pero si es verdad que durante estos últimos 5 años en los que corro de manera habitual, me ha supuesto un apoyo enorme para mantenerme bien física y mentalmente.

La experiencia del Triatlón que pusimos en práctica juntos hace un tiempo, fue algo gratificante que me gustaría repetir.

Actualmente estoy pensando en actividades relacionadas con el running que me den algún “plus” más de motivación y desafío: alguna carrera extrema de 100 km o más que suponga algún nuevo reto.

 Si claro, lo he contado anteriormente.

Quizás el recurso que me faltó fue la EXPERIENCIA.

Este recurso no te lo dan en la Universidad ni en los Master … esto hay que vivirlo de forma personal.

Gracias a Dios, la EXPERIENCIA es el recurso más preciado del que dispongo para poner en marcha mis nuevos proyectos empresariales.

Buffff, no sé. La paciencia quizás, el no precipitarte en tomar decisiones sin antes no analizarlas o consensuarlas con alguien.

Relacionado con esto último está el recibir consejo de alguien que sabe más que tú de ese tema en concreto. Es verdad que algún buen consejo alguna vez ha servido para solventar alguna eventualidad.

 Creo que las dos cosas: algunas se nacen con ellas, porque hay cosas sensaciones que no te explicas por qué te vienen para estar pensando en ese Proyecto o en aquel otro … y otras se aprenden y perfeccionan con la experiencia de observar a otros empresarios, leer algún libro o aprenderlas en alguna formación.

Yo, al menos, intento aprender día a día y momento a momento.

En resumen: se nace … pero también se hace… parezco “gallego” jajajajaja

Yo noto cuando un emprendedor se ha “hecho”, sin tener “aptitudes de nacimiento” porque todo lo pretende cuantificar, justificar y consensuar … sin dejar nada a la “intuición” o “confianza propia”. Son gente que están continuamente en el el “preparados, listos … listos, listos, listos …” pero les falta el “ya!!!!”. Eso si, quizás cuando hacen algo, sean los más “seguros” de todos … pero es verdad, que no hacen muchas cosas.

Pues me vengo abajo… pero como tenemos tantas cosas en la cabeza, enseguida te olvidas, te recuperas y para adelante. Al menos yo, soy muy poco rencoroso, se me olvida enseguida lo malo.

Es otra de mi máximas: “esperar poco de la gente” … eso me lleva a alegrarme mucho cuando me dan más de lo esperado.

Intento ser una persona normal, agradecida y pasar lo máximo desapercibido posible. 

No sé, defínemelo tú después de la entrevista … jajajajaja

Lo he dicho anteriormente, llegar a tener la independencia económica suficiente que me permita tener la “libertad” personales necesaria para hacer las cosas que me gustan en la vida.

 Confianza y honestidad. Al menos el primero es clave para seguir con la relación de equipo.

Con paciencia y siempre pensando en tener alternativas.

No me considero buen negociador.

Lo he comentado antes.

Siempre desde el punto de vista de que me sienta bien con ella.

Seguro que muchas, aunque a estas alturas de la entrevista, no sabría decirte… “Tela marinera” que profundidad … jajajajaja

Son gente de confianza y honesta. Mi intervención está encaminada en darles seguridad para que puedan hacer su trabajo correctamente.

He interactuado con equipos muy diferentes a lo largo de mi trayectoria empresarial, y quizás ahora ya tengo más claro el perfil de la gente que quiero para mis nuevos equipos.

Aparte de “buena gente”, suelen ser personas sin grandes aptitudes emprendedoras, metódicos en su trabajo y que se ilusionen eso si con lo que hacen. 

Buffff, no me sale decirte nada concreto.

Todas condicionan mucho. El hecho de nacer en una familia donde he visto a mi padre trabajar de siempre para sí mismo, sin depender de nadie, quizás haya condicionado mi forma de ser actual.

El 14 de diciembre de 1911 el noruego Roald Amudsen alcanzaba el Polo Sur, después de 10 meses en la Antártida situando puestos de avituallamiento.

 

 

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